"...¿De donde un pueblo entero se aprieta la barriga
porque sí?
¿De que raíz de rencor,
de cuanta injuria,
de cuanta revancha detenida,
de cuantos sueños postergados
surge la fuerza hoy?
..."

Jaime Sabines

9.18.2011

Debemos

Debemos ansiarnos, debemos bebernos,
resucitar nuestras fiebres mordaces
entre tempestades fugitivas, lunas de insomnio, debemos.
crisparnos los hábitos y la inocencia debemos,
contemplar fundidos el abrazo agonizante de las estaciones
debemos.

Envidiarnos mutuamente,
manjar y bestiario en vuelo,
desde el sortilegio de la blanca aurora,
con sus cauces, sus senderos,
hasta la caldera fulgurante del sepulcro,
zaguán para desnudarse las angustias,
estupor de todos los proverbios.

Debemos silenciarnos meticulosamente los oprobios,
cárceles ventrílocuas, coreografía del suicidio gélido,
para hacer sonar, a notas de azahar y versos de azufre,
el voluptuoso merengue del sudor rabioso,
pródiga y cadente elegía, sed de todos los golfos.

Caldear el néctar favorito de los impíos y mareas de pólvora.
Ese, que te planta en el intestino una autarquía de cosmonautas exorcizados.
Ese, que te instala en la entrepierna y la memoria el terremoto balsámico 
de las resurrecciones (y otras modestas alquimias).
Ese, vértigo agnóstico, rufián del cuarto ocaso,
admonición antigua y siempre súbito relámpago,
guarida de los dulces entreveros, licor de hienas,
muerte templada en la gentil ronda del gremio de anticuarios,
síncope de veras crónico, de veras estigma.

Debemos mordernos (¡que prodigio!) las inhóspitas, a veces célibes, pupilas,
y hacernos infusión con los trocitos que nos guarden las amalgamas y los preludios
para de una buena vez mandar al diablo el santo credo de los pavorreales
(y otros canónicos intestinos).

Querida, debemos culminar, que insolencias escribo, ¡culminemos!
el acto profético de las morales fundidas en oleos de borrasca,
vergel que maldice cualquier arrebato piadoso
y que celebra por igual la insurgencia de locomotoras y obsidianas.

Vámonos de pesca juntos, tu y yo y ese hartazgo que moldea nuestros celos,
démonos sin telones, sin reductos bajo el amparo de la cítara noctámbula,
a héjiras, a espasmos, a fragores bulliciosos, a amores cimbrados,
sexo lúdico, ladino, sexo terco, debes, debo, debemos…

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