"...¿De donde un pueblo entero se aprieta la barriga
porque sí?
¿De que raíz de rencor,
de cuanta injuria,
de cuanta revancha detenida,
de cuantos sueños postergados
surge la fuerza hoy?
..."

Jaime Sabines

11.02.2011

Sensual (no es solo tu cuerpo)

Es tu noche de adobe velando el palpitar de ciertas muertes,
tu reserva de mirra divulgando el carácter del trópico,
tu rabia de escarabajo, fecunda como arrabal puesto a prueba,
tu colección de oasis en que matizas el cortejo de las pascuas,    
tus campos de trigo que no son sino huellas de tu herbolaria sangre,
es la murga de tu multitud de idiomas urdiendo el fandango
en que han de desnudarse, en merluzas de pólvoras siempre vírgenes,
todos los testimonios que nos heredó la lengua de la tierra.

Es el remanso de tus horas más tristes, reducto de trovas sin consigna,
en que sumerjo mis hambres truhanas, gárgolas que apetecen de tu llanto,
de tus lágrimas de seda, de esas tibias baldosas del equinoccio,
para refundar el pulso del delirio y de paso el temple de tu sombra.

Es la nívea pizarra de tu alma en que escribanos desdeñados
por la alifafe de los espejos bautizan, entre enebros y minervas,
palabras que extraviaron el acento de su primer naufragio. 

Es el febril devaneo en que me rondan tus versos de ciénagas,
en que acechan al instinto los filos de tus muérdagos en celo,
son los cantares que habitan la embestida de tus horas lactantes,
es el mate que recorre tus arterias debelando el arte de su esgrima,
son los contornos de tus abismos menguados por el peso de la tarde,
son tus fiebres ascetas en que yerran las jácaras del colibrí,
son los alfabetos de lustre ciclónico que blandes para calcinar,
en agreste entropía de sobrio albur, al fusil de la rutina,
al renco nervio que tanto gusta de inflamarlos los estigmas.

Es la bitácora en que le narras al mundo el consuelo del almizcle,
mi arisca estrella de los vientos, oriente de los murmullos gitanos,
(desde sus pupilas se recorren los primeros pasos del atisbo,
el atropello de la vigía amartillada).

Es la sazón de tus bemoles en fuga, el amuleto en la mordaza de tus caprichos,
el atrio que maduras a espaldas de la bruma, el insoluble eco de oráculo que te habita.
Y es, sobretodo, la inminencia, de corazón, la inminencia… 

2 comentarios:

  1. Mi comentario es el siguiente: http://aenigmatis.blogspot.com/ .

    Saludos.

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  2. ¡Ya te estamos siguiendo "Tales de Mixcoac"! Poderosas letras las que nos compartes. Habrá que poner mucha atención a tus delirios. Recibe un gran abrazo y que el poético contagia continúe!

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